KATIA BEAUCHAMP, COFUNDADOra

La gurú del ‘discovery shopping’ te cuenta sus secretos

Con el concepto de ‘discovery shopping’ (descubrir comprando), Birchbox ha revolucionado el mundo de la cosmética y la belleza.

De los errores se aprende

“El error más grande, ocurrió a los seis meses. Habíamos alcanzado ya una tracción importante con un gran número de clientes y seguíamos gestionando la compañía con un equipo muy pequeño de personas. No encontrábamos el momento de ampliar el equipo. Primero, porque quieres proteger tanto a tu bebé que estás convencido de que nadie nuevo va a entenderlo como tú quieres. Y segundo, porque es una tarea que te lleva tanto tiempo que nunca encuentras el momento de dar ese paso. Cuando te quieres dar cuenta, estás desbordada haciendo tareas que podrías delegar. De todas formas, en Birchbox los errores se ven como algo sano siempre que se aprenda de ellos”.

El gran reto, captar inversores

“Inicialmente fue complicado porque es un tipo de producto muy orientado a mujeres y los inversores son mayoritariamente hombres. Sin embargo, lo lanzamos al mercado y el crecimiento fue tan rápido que conseguimos una inversión inicial de 1,4 millones de dólares que ayudaron a acelerar todavía más esa tracción. De hecho, en el séptimo mes alcanzamos los objetivos en materia de clientes previstos en el plan de negocios para el quinto año. Ese logro permitió, un año después, una segunda ronda de financiación de 10,5 millones de dólares. Lo bueno es que el modelo de negocio facilita la autofinanciación, así que podemos concentrarnos en hacer que crezca por sí mismo y no en buscar fondos”.